Los primeros Músicos Románticos

Principales Compositores y Corrientes de los músicos románticos

Uno de los músicos románticos más importantes fue Beethoven. Consolida la nueva visión estética individualista de la obra musical en la cual –y frente al cosmopolitanismo del clasicismo- la emotividad, las pasiones, sentimientos y vivencias del compositor jugarán un papel fundamental y definitivo en la creación musical.

Surge así, el germen de una nueva manera de hacer música, la llamada corriente Romántica o ROMANTICISMO MUSICAL TEMPRANO (1800-1830) que, entre otras cosas, le abre el camino a novedosas formas musicales. En el Romanticismo se dará más predominio a la sensibilidad que en el clasicismo, por eso facilita el vuelo del genio, la expresión y la exteriorización de los sentimientos y pasiones. A partir de ahora, se enaltecen los valores folklóricos, el patriotismo político provocado por las guerras en Alemania.

Los primeros músicos románticos no eran irracionales en los fines, sino en los medios. Pondrán énfasis en el contenido o fondo de la obra y no cambiarán en un principio, la estructura formal tradicional, la cual en muchos casos conservan. Beethoven además de compositor, era un gran pianista y en tal sentido, le aporta al piano una literatura novedosa y revolucionaria; en sus conciertos y presentaciones, él mismo se encargó de difundir muchas de sus obras.

LUDWIG van BEETHOVEN (1770-1827)

músicos románticosNació en Bonn, Alemania, el 16 de Diciembre de 1770. Su padre, Johann Beethoven, violinista e integrante del coro de la corte del Elector de Colonia como tenor, además de profesor de canto, pianista, violinista y luego, desde 1761, Kapellmeister del Elector Maximiliano Federico en Bonn pero al mismo tiempo, jactancioso, excéntrico, inestable y alcohólico. Su madre María Magdalena Keverich, hija de un cocinero que trabajaba en el palacio de verano que el arzobispo elector de Colonia Maximiliano Federico, poseía en Ehrenbreitstein; viuda y vuelta a casar, había contraído matrimonio con Johann en 1767 y murió enferma en 1787.

Beethoven, tercer hijo de esta unión, desde niño manifestó talento y genio para la música y en su misma ciudad natal debutó como pianista a la edad de 7 años; al año siguiente, recibía lecciones de piano, violín y viola. A los 11 años fue designado suplente del compositor y organista de la corte Christian Gottlob Neefe (1748-1798), su tutor musical. Intentó seguir estudios con Haydn, quien luego de darle algunas lecciones y revisar varias obras, le admiró su talento y recomendó, como lo expresa el 23 de noviembre de 1793, cuando le escribe al Elector de Colonia, Maximilian Franz: …Conocedores y no conocedores deberán admitir imparcialmente, frente a estas piezas, que Beethoven se convertirá, con el tiempo, en uno de los mayores músicos de Europa y yo me sentiré orgulloso de poder llamarme su maestro…En Beethoven confluyen dos generaciones y dos épocas. Aunque es ya tradicional, la división de su carrera musical en tres períodos, clasificados desde 1852 por el musicólogo Wilhelm von Lenz (1809-1883) así, primer período clásico hasta 1800; segundo período de madurez y transición, entre 1802 y 1814; tercer período, sus últimos años desde 1815, con sordera total hasta la muerte

Sin embargo, los elementos Románticos en el Beethoven joven no contradicen la pureza de su Clasicismo, porque como afirmamos antes, los efectos del Sturm und Drang habían creado una Crisis Romántica en todos los clásicos.

Desde 1796 siente los primeros síntomas de su sordera, la cual mantendrá en secreto mucho tiempo, todo ello, sumado a su terrible carácter retraído y poco sociable lo aparta más de sus amigos y del mundo. Entre este año y 1798, escribe renovadoras sus Sonatas Op.7 y Op.10. El 2 de abril de 1800 estrena su Primera Sinfonía Op.21 en Do mayor. En 1802 intenta suicidarse, más se retracta después de haber escrito su famoso Testamento de Heiligenstadt, pequeño pueblo en las afueras de Viena, el 6 de octubre de 1802; éste constituye un importante documento autobiográfico. A partir de ese año, el oído empeora y también su salud, como lo cuenta el mismo compositor a su amigo médico Franz Gerhard Wegeler (1765-1808) en una carta. No obstante, Beethoven enfrenta con pasmosa valentía su sordera. Para esta fecha y a sus 32 años, el autor ya ha compuesto dos conciertos de piano, el N° 1 en Do mayor Op.15 y el N°2 en Si bemol mayor Op.19; las dos primeras sinfonías (la 1ª, en Do Mayor Op.21 y la 2ª, en Re mayor Op.36); seis cuartetos de cuerda (Op.18) publicados en 1801; y varias sonatas para piano, entre ellas la famosa N° 8, Op.13 llamada luego, Patética. En 1806 compone su Concierto para violín Op.61 en Re mayor, el cual es estrenado por el director de orquesta y violinista vienés FRANZ CLEMENT (1780-1842), el 23 de diciembre del mismo año.

En 1808 tuvo que abandonar su carrera de pianista. A punto de abandonar Viena, es disuadido, gracias a un grupo de amigos, entre ellos el Archiduque Rodolfo de Habsburgo, el Príncipe Ferdinand Kinski y el destacado violinista y Príncipe Joseph Franz von Lobkowitz (1772-1816) y le aportan un subsidio anual de 4.000 florines para que se dedique a componer y no abandone los dominios del imperio austriaco. Este aporte se ve interrumpido cuando se produce la invasión napoleónica a Viena. Ya para 1819 se puede afirmar que su sordera es casi total. Aún así, a partir de allí, Beethoven logra componer su famosa Missa Solemnis; sus 33 Variaciones sobre un valse de Diabelli Op.120 (1823); la grandiosa Novena Sinfonía en re menor Op.125 Coral (1824); su maravillosa Gran Fuga Op.133 y sus: 13ºCuarteto (1825), 14º Cuarteto Op.131 y 16º Cuarteto Op.135 (1926), respectivamente.

Beethoven refleja, sin reservas, las angustias de su vida interior en sus Konversationshefte (Cuadernos de Conversación) de 11.000 páginas. En 1825 enferma gravemente y allí comienza el deterioro de su salud hasta la muerte acaecida dos años después, en su casa de Schwarzspanierstraβe, en Viena, el 26 de Marzo de 1827.

  TRASCENDENCIA DE SU OBRA

Beethoven, modifica y extiende la duración del primer tiempo o movimiento de la sonata bitemática, convirtiéndola en una Forma Perfecta:

  • Usa de nuevo la introducción lenta, establece la exposición de ideas en varias frases distintas, que se complementan;
  • Organiza la transición o puente melódico que interrelaciona los temas;
  • Expone el segundo tema en tonalidad diferente según el principio del parentesco por notas comunes;
  • Suprime la repetición textual de la primera parte (desde su Op.57en fa menor, conocida como: Appasionata);
  • Organiza el desarrollo central, alternando períodos modulantes con los de reposo tonal y con progresiones hacia tonos claros y oscuros;
  • Añade un desarrollo final, después de la reexposición dándole un carácter propio y exclusivo; y
  • Termina algunas veces con una frase melódica a manera de resumen y comentario de los temas anteriores.

Con Beethoven aparece el concepto de Época en la música. Él intenta acercar el texto y la música dentro de la ópera, crea una música que pueda estar muy cerca del discurso; sin embargo, la ópera no le cautivará, tras sus intentos con Leonore (1805) y su posterior revisión, con el nombre de Fidelio (1814); y la música incidental para la tragedia de Goethe, Egmont (1810), rechaza todos los temas que se le proponen y se concreta en expresarse a través de su música.

Beethoven marca la transición musical de la época clásica a la época romántica e influye en la obra de los compositores de su tiempo; siguen sus pasos Mendelssohn, Schumann, Listz, Berlioz, Brahms y Wagner. El propio compositor afirmó en alguna ocasión: …La música ha de sacar chispas en el espíritu del hombre. Beethoven compuso además, un Oratorio: Cristo en el monte de los Olivos y proyectó otro que nunca realizó. Ha sido reconocido tanto por sus principios clásicos como por su libertad de expresión, por eso le decimos el último de los clásicos y el primero de los románticos[1]. Además, él es el primer compositor que cataloga sus obras con el prefijo: Opus (Op.). Su producción incluye: nueve Sinfonías, 32 Sonatas para piano, 5 Conciertos para Piano y Orquesta, 1 Concierto para Violín y orquesta, Op. 61 en  re mayor, el cual  data de 1806 y fue estrenado el 23 de diciembre de ese año por el violinista vienés Franz Clement (1780-1842); Oberturas, Cuartetos, 10 Sonatas para violín y piano, Misas, siete Cantatas Profanas, la Opera Fidelio y otras obras.

Señala Paúl Henry Láng: Beethoven fue el músico que se abrió camino hasta los confines del clasicismo, y pasó así del imperio de lo bello al de lo sublime…

La SINFONÍA,

desarrollada por Beethoven y sus seguidores del Romanticismo, en adelante va a alcanzar un desarrollo impresionante.

A partir de su 2ª Sinfonía Op.36 en re mayor (1802), Beethoven sustituye La Sonata ensancha sus límites formales para darnos páginas de insólitas dimensiones donde el compositor vierte su problemática emocional y comunicativa. el tradicional Minuet, sinónimo de baile cortesano, del tercer movimiento de las Sinfonías clásicas, por su famoso Scherzo (Broma, chanza). Curiosamente, en su 8ª. Sinfonía en Fa mayor Op.93, retoma el Tempo di Menuetto

Su 3ª Sinfonía en mi bemol mayor, Op.55, llamada Heroica (1804), es la primera obra sinfónica que presenta problemas interpretativos para el director de orquesta. Curiosamente, su 4º movimiento final, está inspirado en el tema de su Prometeo Op.43. Dedicada en principio a Napoleón, su dedicatoria fue tachada y luego dedicada al príncipe Lobkowitz. En ella se transparenta el espíritu del Beethoven republicano convencido desde 1798.

Entre 1804 y 1808, el compositor produce la 4ª Sinfonía Op.60 en si bemol mayor, en ella, Beethoven regresa a la orquesta de las dos primeras sinfonías pero esta vez, con una sola flauta. Compone además, su Sonata Op.53 dedicada a Waldstein; la Sonata Appassionata Op.57; el Concierto para violín; el 4º Concierto para piano dedicado al archiduque Rodolfo, alumno y amigo de Beethoven; y los tres Cuartetos del Op.59, encargados por el príncipe Razoumovski, embajador de Rusia en Viena. La famosa 5ª Sinfonía Op.67 en do menor, es el resultado de un intenso trabajo en el año 1807 y se estrenó en Viena el 22 de diciembre de 1808. Además, en su jubilosa 6ª Sinfonía en Fa mayor Op.68, agrega un quinto movimiento Allegretto final; La 7ª Sinfonía en la mayor Op.92, requiere gran vitalidad, temperamento y sentido rítmico.

La 8ª Sinfonía en Fa mayor Op.93 (octubre de 1812), al igual que la Sexta; es una obra llena de humor y detalles musicales. En ella Beethoven se nos presenta pletórico de alegría, se trata de una obra muy equilibrada, serena y feliz con un tema melódico clásico de dos períodos complementarios y ocho compases, en su primer movimiento. En el segundo movimiento Beethoven ironiza amablemente el tac, tac del invento del holandés Dietrich Nikolaus Winkel (1780-1826), perfeccionado y patentado en 1816 por el amigo de Beethoven, Johann Nepomuk Mälzel (1772-1838), el Metrónomo; por cierto, es oportuno recordar algunos datos curiosos: Mälzel construyó varias trompetas para el oído sordo de Beethoven; y además, Mälzel, murió el 21 de julio de 1838 en el puerto de La Guaira, Venezuela, en su camarote a bordo del bergantín Otis. Otra curiosidad es, que en el tercer movimiento, Beethoven retoma nostálgicamente, el ya abandonado Minuet.

En la 9ª Sinfonía en re menor Op.125 Coral (febrero de 1824), la cual se estrenó en Viena el 7 de mayo del mismo año, innova la aparición de solistas: O Freunde, nicht diese Töne… y agrega también un gran coro: Freude, schöner Götterfunken Tochter auf Elysium, wir betreten feuertrunken, Himmlische, dein Heiligtum. Deine Zauber binden wieder was die Mode streng geteilt; alle Menschen werden Brüder wo dein sanfter Flügel weilt. (Alegría, Bella chispa divina, hija del Elíseo, ebrios de tu fuego entramos, ¡oh celestial!, en tu santuario. Tus encantos unen de nuevo lo que rigurosamente separó la sociedad, todos los hombres se hermanan allí donde se posa tu suave ala.).

Lo mismo ocurre con el Concierto y con la Música de Cámara. Pero además, se abren las puertas a nuevas formas musicales cuyos nombres nos hablan del sentimiento y la emoción: Nocturnos, Fantasías, Improptus, Baladas, Preludios, etc.

A la muerte de Beethoven el Romanticismo ya ha nacido y con Beethoven, la música pasa a ser el centro de la acción y el lugar del drama.

CARL MARIA VON WEBER (1786-1826)

alemán nacido en Entin; hombre de teatro, hijo de un actor y músico polifacético; algo más joven que Beethoven; director de la orquesta de la Ópera de Dresde, es el primero que dirige en 1817, desde un podium y con una batuta.

Su obra, resultado de una formación académica poco convencional, se presenta como desligada de escuelas anteriores y poseedora de una originalidad e impetuosidad muy características; junto con las óperas de su director ayudante y compositor Heinrich Marschner (1795-1861), como respuesta al deseo de contar con una ópera de temática y corte alemana que había inquietado a los compositores desde varios años antes. Esta tendencia estaba en el ambiente alemán, ante la derrota y expulsión de Napoleón (Waterloo), lo cual exigía además, una liberación del italianismo y el francesismo que habían imperado tanto tiempo. Aún cuando muere prematuramente por su salud precaria, nos deja una producción musical copiosa, alcanzando gran éxito en la nueva corriente del Singspiel alemán (ópera cómica alemana con extensos pasajes hablados, se puso de moda al mismo tiempo que la Zauberopere u ópera mágica), que había logrado grandes progresos, gracias a los grupos de cómicos ambulantes que consiguen implantarlo. Muy hábil en el uso del Leitmotiv (idée fixe o motivo conductor) lo cual le facilita cautivar los públicos.

En tal sentido, son muestras de sus triunfos la intriga cómica Die Macht der Liebe und des Weins (1798) escrita a los doce años; así como también, Das Waldmädchen (La Doncella del bosque), Rübezahl; la primera ópera romántica Silvana (1810); la turquería en un acto presentada en Munich, Abu-Hassan (1811); y la pantomima de acción dramática basada en una novela de Cervantes y utilizando temas extraídos de melodías españolas, Preciosa (1820).

Lo que no lograron Mozart y Beethoven, lo pudo este hombre, de talento mucho más modesto, director en 1816 de la Ópera de Dresden; obtuvo una vinculación más estrecha entre el pueblo y la música.

Su obra, presentada en el Royal Playhouse de Berlín el 18 de junio de 1821, Der Freischütz (El Cazador Furtivo), logró cautivar a los públicos alemanes y representa el triunfo de la ópera romántica alemana sobre la revolucionaria e imperial ópera francesa. En ella, el gran héroe es el bosque alemán, con su melancolía y encanto, su atmósfera local, su folklore, sus espíritus malignos y espectros nocturnos.

Esta obra nacional por excelencia, logra reunir todos los matices del arte popular, desde las explosiones de alegría colectiva hasta el sentimentalismo del romanticismo temprano, unidos en una síntesis típica, muy representativa y peculiar del alma alemana.

Al año siguiente de su estreno (1822), el editor Hofmeister presentó una trascripción para Banda (flauta, 2 oboes, 2 clarinetes, 2 cornos, 2 fagotes y contrabajo) la cual contenía once  de los diecisiete números de la ópera, y en 1823 Friedrich Weller (Edic. Schlesinger), realizó otra para Banda Militar incluyendo doce de ellos; esto contribuyó a su mayor difusión y conocimiento de la obra por parte de muchos públicos populares.

El rasgo más importante de la obra de Weber, es la subordinación total de su música a la melodía popular, tanto en los solos como en los coros. Su ópera Euryanthe (1823), se convierte en emblemática para todos los compositores germanos de su época. Logra así, convertirse en una expresión del alma colectiva de su pueblo. El 12 de abril de 1826, se estrenó su ópera Oberon, la cual fue considerada por el compositor como la mejor obra de su vida. Su obra Invitación al Vals Op.65, la dedico a su esposa.

El tercero y más joven de estos primeros músicos románticos es:

FRANZ SCHUBERT (1797-1828)

austriaco, nacido en el barrio vienés de Lichtental; esencialmente romántico y con la herencia del clasicismo; fue formado en un comienzo por su padre y luego por Salieri y Gluck. Su gran especialidad y aporte es el desarrollo del Lied o Canción Romántica alemana. Este género tuvo sus antecedentes entre 1638 y 1650, con los ocho volúmenes de arias monódicas acompañadas al estilo italiano, del alemán Heinrich Albert (1604-1651), quien junto al poeta Simon Dach (1605-1659) en la Universidad de Königsberg, habían publicado sus Musicalische Kürbishüttte. Luego se generalizó en Alemania a fines del siglo XVIII. JOHANN ADAM HILLER (1728-1804), puso de moda sus famosas canciones sencillas o Singspiel, mientras Haydn y Mozart componían canciones sobre textos de mayor calidad literaria. También fueron famosas las canciones populares Deutsche Liederhort del compositor LUDWIG ERK (1807-1883).

La obra de Schubert puede reunirse en varias etapas; una primera etapa juvenil con vacilaciones en las estructuras formales, que va, desde 1810 a 1813; en ella encontramos sus Misas, ocho óperas y cerca de 200 lieder. Luego en 1815, con influencia clásica y donde compone sus Sonatas para piano; sus seis primeras Sinfonías y es en ella, cuando florecen sus LIEDER. El lapso comprendido entre 188 y 1819, representa un período de crisis económica y existencial en su vida; en 1821 y con el apoyo económico de su amigo el poeta Franz von Schober, escribe la ópera Alfonso y Estrella. En 1822 escribe la famosa Sinfonía Inconclusa y los Cuartetos en la menor D.804 y Sol mayor D.887 (1826); además de sus grandes Sonatas y la Fantasía para piano y violín en Do, D.934.

En sus novedosos Lieder contenidos en varios ciclos: Die Sohöne müllerin (La Bella Molinera) con textos de Wilhelm Müller; primer ciclo que se popularizó; El Amor y la vida de una mujer (Frauenliebe und leben) con textos del poeta franco-alemán Adalbert von Chamisso (1781-1838); Amor de poeta con textos de Heinrich Heine; Viaje de Invierno, etc., con los cuales esta forma alcanza su plenitud, Schubert demuestra un conocimiento natural pero profundo de la voz humana, logrando además, un nuevo estilo narrativo inteligente, basado en la plástica del lenguaje; compuso más de 600 Lieder (o Canciones), verdadero poeta de la música ennobleció la alegría vienesa con una melancolía peculiar; aún en sus Cuartetos, Schubert crea casi constantemente la atmósfera del Lied. Resaltan también entre sus lieder, Der Erlkönig (1820), canción tenebrosa y escalofriante con texto de Goethe; Ellens dritter Gesang D.839, Op.52, ciclo basado en el poema épico de Walter Scott, La Dama del Lago, compuesto en 1825, publicado en 1826 y cuyo tercer número o Canción de Ellen, llamada Ave María, jungfrau mild (Ave María, dulce doncella), con arreglo de la letra se ha publicado y popularizado como Ave María de Schubert. También es muy importante su ciclo de canciones Winterreise (1827). Su estilo gana en belleza libre y soberana, especialmente en sus últimas obras como el Quinteto con dos Violonchelos en Do Mayor. La naturaleza, el amor y la muerte, parecen ser los temas predilectos del Lied schubertiano.

Compuso Schubert, 9 Sinfonías de corte clásico. La N°1 en re mayor, D.82 (1813) escrita a los 16 años; la N°2 en si bemol mayor, D.125 (1814); la 3ª Sinfonía en re mayor, D.200 (1815), escrita en uno de los años de mayor productividad creativa del compositor; la 4ª Sinfonía en do menor, D.417 (1816) conocida como Trágica; la 5ª Sinfonía en si bemol mayor, D.485 (1816) emplea un instrumental reducido pero es una magnífica muestra del talento musical del compositor quien tan sólo contaba 19 años; la 6ª Sinfonía en do mayor, D.589 (1818) conocida como La Pequeña; la 7ª Sinfonía en mi mayor, D.729, (1821), fue terminada por el director y compositor austriaco Felix Weingartner (1863-1942), a partir de anotaciones y esbozos del mismo Schubert; la famosa 8ª Sinfonía en si menor, D.759 Inconclusa (1822), encontrada y estrenada el 17 de diciembre de 1865, treinta y siete años después de la muerte de Schubert; y la 9ª Sinfonía en do mayor, D.944, conocida como La Grande (1928) concluida en el mismo año de su temprana muerte por causa de sífilis, ocurrida a los 31 años. Schubert escribió además, varias Sonatas para piano, violín y piano; Impromptus, Momentos Musicales para piano y una curiosa sonata para Arpeggione[2] y piano, que lo convierten, como señaló Franz Liszt: en el músico más poético que jamás conoció… Compuso también, mucha música de cámara, música religiosa; siete Misas romanas, en las cuales solía siempre omitir en el Credo, las frases: Et unam, sanctam, catolicam et apostolicam Ecclesiam; escribió además, la original Deutsche Messe (Misa Alemana,1826) con textos libres en dicho idioma escritos por el poeta Johann Philipp Neumann[3], dividida en nueve partes con las características de lieder para coro y el acompañamiento de 2 oboes, 2 clarinetes, fagot, 2 cornos, 2 trompetas, 2 trombones, timpani y contrabajo para facilitar su ejecución sin detrimento de la expresión y fuerza de los textos. músicos románticos

También escribió operetas entre ellas: La Casa de las tres Niñas. Schubert, logró penetrar con sus canciones en el alma de los vieneses e hizo que su propio arte se identificara con el espíritu musical de la ciudad.

Después de él, lograrán ese afecto del público vienés, JOSEF LANNER (1801-1843), JOHANN STRAUSS (1804-1849) y el gran JOHANN STRAUSS Jr. (1825-1899), conocido como el Rey del Vals Vienés.

 GIACOMO MEYERBEER – músicos románticos

(Cuyo verdadero nombre era: Jacob Liebmann Beer, 1791-1864), de familia judía prusiana, nacido en Vogelsdorf cerca de Berlín, muestra precoz talento para la música. Principal rival de Rossini en París, ciudad donde se estableció en 1824 y se concreta en la producción de Grandes Óperas históricas.

Escribe cerca de veinte obras pero su éxito lo logra con la llamada GRAND OPERA FRANCESA, de la cual es su máximo representante; género creado y manera de componer con un arte frecuentemente, de efectos fáciles, rudimentarios, algunas veces toscos y de gusto discutible; el drama romántico sustituye a la antigua tragedia, los argumentos se toman de la Edad Media o el Renacimiento, la música se relega a un segundo plano y se busca la espectacularidad y suntuosidad en los montajes escénicos; combina elementos de los estilos italiano y francés mezclados con una minuciosidad alemana;  logra así, una nueva variante de la ópera seria (grand spectacle) con una técnica escénica que, en cierta forma, regresa al escenario sobrecargado del barroco y con voces opulentas, grandes efectos en las escenas de masas, estrategia dramática y despliegue técnico en escena. Son obras de este género: Robert le Diable (1831) ópera romántica de terror que marca el inicio de la Grand Opéra francesa y en especial Les Huguenots (1836), basada en los conflictos entre católicos y calvinistas con el trasfondo de la Matanza de San Bartolomé (1572) y Le Prophète (1849), inspirado en el turbulento movimiento reformista anabaptista (herejes alemanes del s. XVI) de la región de Münster. músicos románticos

MARÍA LUIGI CHERUBINI (1760-1842) – músicos románticos

o simplemente, Luigi Cherubini,  nacido en Florencia, nacionalizado y muerto en París, en su obra buscó conjugar la perfección técnica con la severidad de su estilo y el dramatismo heredado de Gluck con la belleza melódica de Mozart. Sus dos mejores óperas son Medée y Les Deux Journées, esta última muy admirada por Beethoven en cuya ópera Fidelio se nota la influencia de Cherubini. Se le puede considerar como un digno representante de la música del período de la Revolución Francesa. Su producción comprende entre otras obras, varias óperas, misas, dos Réquiem, una Sinfonía en Re Mayor, oberturas y música de cámara.

GASPARO SPONTINI (1774-1851) – músicos románticos

natural de Maiolati; se formó en Italia pero su gran éxito lo logró en París en 1807 con su ópera La Vestale. Fue designado compositor de la emperatriz Josefina y más tarde, en 1810, Director de la ópera italiana en el Théâtre de lÍmpératrice en París. Fue destituido de ese cargo en 1812; un poco más tarde, durante la restauración borbónica volvió a ocupar el cargo pero en 1814, vendió el cargo a la soprano Angélica Catalani.  En 1820, se trasladó a Berlín donde se desempeñó como Director de la ópera de la Corte prusiana de Federico Guillermo III. Sus éxitos fueron opacados en 1821 por la ópera Freischütz de C.M. von Weber, debido a que el público dio preferencia a la ópera alemana frente a la ópera extranjera con texto en alemán. Su música, es considerada representativa del período napoleónico, al igual que la del compositor de origen napolitano.

 NICCOLA PICCINI (1728-1800) – músicos románticos

nacido en Bari, Nápoles; fue llamado a París por la reina María Antonieta; los críticos musicales lo presentaron como rival de Gluck con su ópera Iphigénie en Tauride, tratando de continuar la famosa “Querelle des Buffons”. No obstante, él mismo se ocupó de aclarar la situación. Es autor de numerosas óperas y ballet, el oratorio Johathan y otros dos; misas, salmos, etc.

Por sus nexos con la corte de María Antonieta y Luis XVI, debió abandonar Francia a raíz de los sucesos de 1798. Más tarde, luego de la Revolución Francesa, pudo regresar a Francia y representar también, estilo que imperará en ese país durante el período napoleónico. Sufrió un ataque de parálisis y murió en la miseria. músicos románticos

Es importante señalar dentro de este período de músicos románticos, la figura y la obra del compositor irlandés JOHN FIELD (1782-1837), nacido en Dublín; alumno de Muzio Clementi y empleado en su comercio como pianista demostrador de instrumentos, por sus habilidades como improvisador y muy destacado como pianista. En 1803, se radicó como maestro de piano en San Petersburgo y luego en 1822, en Moscú. Escribió siete Conciertos para piano y se le conoce como creador de la forma musical llamada NOCTURNO. Compuso más de veinte de ellos, además de cuatro sonatas para piano; muchos rondós, fantasías, música de cámara, etc.

 JAN KĬTITEL VÁCLAV KALIVODA – músicos románticos

llamado en alemán, Johan Baptist Wenzel Kalliwoda (1801-1866). Compositor y violinista bohemio. Fue director de la Capilla Musical en la corte del príncipe de Fürstenberg. Autor de más de 250 obras, entre ellas varias Sinfonías, Concertinos para violín, clarinete y otros instrumentos; cuartetos, duetos, piezas para violín y la ópera Blanka. Su estilo de composición funciona como puente de transición entre las estructuras formales beethovenianas, las nuevas composiciones y formas de Schubert y de los integrantes de la Generación de 1810 y la obra musical de Richard Wagner. músicos románticos

 

REFERENCIAS Músicos Románticos:

[1] En la gráfica, retrato anónimo de Beethoven a los trece años, descubierto en 1972. músicos románticos

[2] Arpeggione, instrumento de cuerdas derivado de la viola de gamba. Fue inventado en 1823 por el lutier vienés Johann Georg Stanfer (1778-1853); como solista de este instrumento destacó Vincenz Schuster. Hoy día en desuso, suele sustituirse por el violonchelo. músicos románticos

[3] J. Ph. Neumann (1774-1849) había escrito los textos con el título: Geisliche Lieder für das reilige Mass, en el mismo año 1826 y pagó a Schubert la cantidad de 100 florines para que les pusiera música.

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