Características estéticas y estilísticas del barroco musical. Los Castrati

Características estéticas y estilísticas del barroco musical. Los Castrati

TEMA 8: EL BARROCO TARDÍO (IV)

Tema 8.1 | ESTÉTICA: Características estéticas y estilísticas del Barroco musical. Música para los Príncipes. Los Sopranistas o Castrati

ESTETICA: CARACTERÍSTICAS ESTÉTICAS Y ESTILÍSTICAS DEL BARROCO MUSICAL

El siglo XVII es el siglo del Racionalismo analítico y de la especulación metafísica cuya raíz son las Reformas luterana y calvinista. El racionalismo luego, en el siglo XVIII llevará a la Ilustración, la cual pretende reunir todos los conocimientos científicos y hacerlos asequibles a los grandes públicos.

Los escritores solían distinguir Tres grandes Estilos  para la música:

  • Stylus ecclesiasticus (Da Chiesa)
  • Stylus cubicularis (Da Cámera)
  • Stylus Scenicus seu Theatralis

Aún cuando los compositores y escritores estaban de acuerdo con esta clasificación, el Pensamiento Musical se enmarcaba en dos corrientes fundamentales:

  • La Escuela Especulativa, entre cuyos principales paladines figuran, el diplomático y compositor de las postrimerías del Barroco; natural de Castelfranco, Italia, AGOSTINO STEFFANI (1654-1728) y el organista, sacerdote, teórico y compositor alemán, Andreas Werckmeister (1645-1706), quien además se hizo célebre por sus tratados para fomentar la temperación y afinación correcta de los instrumentos musicales.
  • La Escuela Pragmática, cuyos planteamientos se alinean en la dirección de atender al fenómeno del gusto (goût) y la aprobación del público. Encabezada por el director de música de la corte sajona JOHANN DAVID HEINICHEN (1683-1729), alumno de Kuhnau en Leipzig y luego director de música del príncipe Leopoldo de Anhalt-Cöthen hasta 1717, cuando fue reemplazado por S. Bach. También milita en esta escuela el alsaciano clérigo, compositor y director de orquesta Sébastien de Brossard (c.1654-1730), cuya Biblioteca sirvió de base para la colección de música antigua de la Bibliothéque Nationale de París.

 

En la primera década del siglo XVIII aparecen y son famosos los escritos y críticas musicales publicadas en la revista SPECTATOR (1711) por el ensayista inglés Joseph Addison (1672-1719), en ellos su autor anticipa el concepto estético del gusto, como única medida de juicio para valorar la música. A partir de allí y un poco más adelante, tanto los críticos como los historiadores, teóricos y ensayistas ingleses se servirán de este nuevo concepto del gusto, prestado a la estética empirista por el irlandés Edmund Burke (1729-1797).

Por su parte, el tratadista inglés del siglo XVIII, Charles Avison, considerará a la música …como uno de los medios más eficaces para suscitar pasiones…la música, ya con la imitación de los distintos sonidos dentro de la debida sujeción a las leyes de la melodía y de la armonía o mediante otros métodos de asociación, al traer ante nosotros los objetos de nuestras pasiones…suscita naturalmente una variedad de pasiones en el corazón humano…[1] Avison considerará también, al igual que Rousseau: …que la Armonía cumple una función subordinada y sólo confiere belleza y fuerza a la melodía…; compara así, la armonía en la música con la función del color en la pintura.

En Francia, la Ilustración desemboca en la crítica de las instituciones, toma rasgos de irreligión y conduce a la Revolución. La influencia de las ideas empiristas y sensualistas de los enciclopedistas, impulsan un movimiento historiográfico que da lugar a la aparición de interesantes trabajos sobre crítica y estética musical del sacerdote, compositor y teórico GIAMBATTISTA MARTINI (Storia della Musica, Bolonia 1757, 1770,1781, 3 vol.); JOHN HAWKINS (A General History of the Science and Practice of Music, Londres 1776); y CHARLES BURNEY (A General History of Music, Londres, 1776-89).

En Alemania, en cambio, el Iluminismo se define como movimiento literario y aristocrático que conduce al surgimiento del Clasicismo de Gotthold Ephraim Lessing (1729-81) y Federico Schiller (1759-1805).

Resumiendo, BARROCO, como hemos visto, comprende el gran período que se inicia hacia 1580, incluyendo el surgimiento de la Opera, la Cantata y el Oratorio (1600) y va aproximadamente, hasta 1759, luego de la muerte de J. S. Bach (1750) y de G. F. Hændel (1759). Se caracteriza por una estilística homogénea. Parte de un regreso a la homofonía (Ópera) tras desechar las complicadas líneas melódicas de la polifonía renacentista, hasta lograr un equilibrio en las formas y esplendor de las arquitecturas sonoras, representado por la obra de Bach. Debido en parte al nuevo Humanismo, se da un nuevo protagonismo y fortaleza al texto.

 

Otros rasgos importantes del Estilo Barroco fueron:

  • El Bajo Continuo, a tal punto, que podemos afirmar que al desaparecer el Bajo Continuo surgirá el Clasicismo.
  • La Improvisación y la abundancia, en ocasiones exagerada, de elementos decorativos de la melodía.
  • La aparición de nuevas y bien construidas Formas Musicales,
  • La explotación agudizada de los contrates en la música.
  • La Imitación de la naturaleza.
  • Y la tendencia a la Solemnidad, trascendencia y magnificencia en las instrumentaciones, orquestaciones y tratamiento de las voces y coros; además debemos tener presente que:

 

Si el arte Barroco representa al hombre de su época, la Música Barroca representa sus afectos y sentimientos. Pero aún el hombre era concebido como miembro de un todo, no como individuo con libertad personal. La representación de los sentimientos y emociones humanas en la música barroca será pues estilizada y no personal.

En el Barroco se renueva la antigua Teoría Pitagórica de las Esferas (Johannes Kepler, 1571-1630), en la cual se creía que: …los astros producían sonido de acuerdo a sus proporciones armónicas, también presentes en la música

En esta época, predomina la Música Práctica, aunque la Música Especulativa también adquiere importancia con las investigaciones sobre Astronomía, Matemática (Leibniz, 1712) y Acústica.

El Barroco toma del Renacimiento el simbolismo sonoro y lo reconstruye. Gracias a los progresos tecnológicos, resultado de la mecanización y modernización de los medios de producción, los instrumentos musicales también adquieren un mayor grado de desarrollo y perfeccionamiento.

 En sus inicios la música barroca coexiste con la polifonía antigua. Señala Ulrich Michels: …si el Renacimiento era apolíneo en su claridad, orientada según la antigüedad clásica, el Barroco resulta dionisiaco en su impulso vitalista, antes de que el Clasicismo (1780) logre una síntesis de ambas tendencias.

 

MÚSICA PARA LOS PRÍNCIPES…

Así también denomina el compositor francés y profesor de Historia de la Música, JACQUES CHAILLEY (1910-1999), el capítulo XIV de su obra 40.000 Ans de Musique  y en él escribe: …si al comienzo la música tenía como destinatarios a los dioses, esta nueva etapa tenía como destinatarios a los príncipes, sus gustos, exigencias, diversiones y pasiones…

 Señala además, Chailley: …los príncipes y reyes se hacen divinizar: por lo tanto se les ofrece la música como a dioses. Pero son hombres y a medida que descienden de sus altares, otros hombres reclamarán a su vez una parte del divino festín. Esos  falsos dioses que son los reyes habrán sido, en la historia, el primer público pasivo…

Estas reflexiones denotan una característica importante dentro de la música, no sólo durante el Barroco, también del Clasicismo y hasta de tiempos que nos son más próximos; de hecho, al famoso director de orquesta franco-suizo y concertista virtuoso del piano ALFREDO CORTOT (1877-1962), cierta vez una gran señora le contrató para que actuara en una velada privada. La dueña de la mansión convino en pagar los elevados honorarios del virtuoso y le expresó con orgullo: …Pero debo prevenirle que no deseo en modo alguno que usted se mezcle con mis invitados a lo cual replicó de inmediato Cortot, en tono displicente: …Oh! Madame, en tal caso podéis pagarme unos cien francos menos…

A pesar de los favores de que son colmados, los músicos seguirán siendo servidores durante mucho tiempo. Mozart se hará despedir de su dueño el Arzobispo Colloredo, en Salzburgo y no menos célebre es el contrato que ligaba  a Franz Joseph Haydn con la Casa del Príncipe Estherhazy. Más tarde, la aristocracia del dinero querrá también tener, los halagos del papel de mecenas tradicionalmente, reservado a la aristocracia de la sangre. Durante largos años, para los actores y músicos el objetivo que les ha sido reservado será el mismo: luego del homenaje a Dios, la diversión del Príncipe o los caprichos del Mecenas. Será un poco después, cuando aparecen las Grandes Salas de Conciertos y el Público.

 

LOS SOPRANISTAS O CASTRATI

La idea de conseguir voces tan agudas como las de la mujer empleando individuos del sexo masculino nace del hecho de que en varios países estaba prohibido a las mujeres cantar en las iglesias.

Las magníficas y cultivadas voces blancas de los niños cantores formados en la Schola Cantorum de las Catedrales, resultaban un excelente sustituto en muchos aspectos, pero adolecían de un grave inconveniente: cuando el niño estaba apenas completando su formación teórica musical y cantaba ya con seguridad y precisión, la adolescencia, ejercía su terrible acción de cambiarle la voz inutilizando al muchacho que no servía como soprano, mezzosoprano o contralto. A los candidatos escogidos, niños poseedores de voces privilegiadas se les comenzó a practicar una secreta y cruel operación quirúrgica, la cual se realizaba entre los diez y los catorce años. Después, eran sometidos a ocho o diez años de rigurosos estudios y técnicas para que llegaran a manifestarse debidamente como: poseedores de una alta perfección vocal y un timbre de voz asexuada[2]

El primer Castrato famoso reseñado, de quien tenemos noticia, aparece en el Coro de la Capilla Sixtina y fue HIERONIMUS ROSSINUS, en el siglo XVI (1562). El Coro de la Capilla Real de Baviera hacia 1570, bajo la dirección de Orlando de Lassus, contaba ya con seis (6) Castrati.

A partir de entonces se comenzó a imponer en casi toda Europa la moda de ese timbre de voz peculiar que unía al timbre y tesitura de la voz infantil las posibilidades y capacidades respiratorias del adulto.

Ya hacia fines del siglo XVII, su éxito era tan grande que el número de Castrati se multiplicó de tal manera que dejó de ser accidental. Con el desarrollo de la Opera los cantantes comenzaron a parecer gente muy especial y ellos mismos creyeron que lo eran; algunos como Baldassare Ferri (1610-1680), Francesco Bernardi (c.1680-1750), Gaetano Miorano “Caffarelli” (1703-1783), entre otros, lo fueron, efectivamente. Por otra parte, al nacer la ópera, en Roma durante el siglo XVII, la autoridad papal, como señalamos, de Pablo V (1605-1621), Urbano VIII (1623-1644) e Inocencio X (1644-1655), prohibieron a las mujeres exhibirse en Escena. Se les confiaba entonces indiferentemente, a los Castrati papeles femeninos o masculinos, de soprano, mezzosoprano o contralto.

 

El éxito y predilección del público por las voces de castrati hizo que las voces masculinas de registro bajo perdieran atractivo. Las voces femeninas debieron acudir a un recurso poco natural: tomaron papeles masculinos. Así surgieron Vittoria Tesi (1700-1775), Francesca Cuzzoni (1700-1770) y Faustina Bordoni (1693-c.1770), entre otras.

En el reinado de D. José I de Portugal (1750-1777), era famoso en los teatros europeos y fue invitado por este rey, para participar en varias óperas de maestros italianos y portugueses, el famoso castrato italiano GIOACCHINO CONTI, conocido popularmente, como Gizziello. Gozó de mucho prestigio, tanto en Roma donde se presentó por primera vez en 1724, como en Londres, donde debutó en 1738, el contralto masculino nacido en Bari, GAETANO CAFFARELLI (1703-1783). Otro Sopranista muy famoso fue GASPARO PACCHIEROTTI (1744-1821), se presentó con éxitos en Venecia, Viena, Milán e Inglaterra. También tuvieron muchos éxitos, los sopranistas PIETRO MATTUCI (1768- 18¿?); el milanés LUIGI MARCHESI (1755-1829) y los hermanos DOMENICO y GAETANO NERY.

Durante los inicios del Clasicismo, el 5 de Octubre de 1762, Gluck presentó en Viena su primera versión de Orfeo y Eurídice, escrita especialmente para el famoso castrato-contralto GAETANO GUADAGNI (¿1725-1792), quien ya era reconocido desde su aparición en Parma, hacia 1747.

No obstante en Francia, el público no gustó de los Castrados y para la presentación de dicha Ópera en París en 1774, Gluck tuvo que adaptar el papel principal de Orfeo para que fuera interpretado por el tenor, Joseph Legros (1730-1793). J. J. Rousseau -a quien, como hemos señalado, le correspondió redactar el Tomo sobre el Saber Musical en la Enciclopedia-, en su Dictionnaire de Musique, se refiere a los Castrati, de la siguiente manera, cito: Castrato: …estos hombres, que cantan tan bien, pero sin expresión y sin calor, son en el teatro los más fastidiosos actores del mundo. Pierden su voz muy pronto y adquieren una gordura desagradable. Cuando hablan, pronuncian peor que los verdaderos hombres y hay incluso letras como la R, que no pueden pronunciar en absoluto…[3]

 

CARLO BROSCHI, cantante castrato y compositor italiano, nacido en Andria; fue conocido y famoso como FARINELLI (1705-1783), apareció por primera vez en Roma (1722) cuando ya había alcanzado alguna fama al sur de Italia. Triunfó en Londres y más tarde, fue llamado por Isabel Farnesio a la corte española, desde 1737 se convierte en compañía inseparable de Felipe V, a quien aliviaba de su nostalgia con su canto; luego continuó prestando servicios en la corte de Fernando VI de España, vivió en el ambiente de palacio y promovió la creación del Teatro del Buen Retiro. En 1759, al asumir el trono Carlos III, le despidió de la Corte y regresó a Italia y murió en Bolonia.

Otro destacado mezzo-soprano castrado fue el italiano GIROLAMO CRESCENTINI, (1762-1846). Apareció por primera vez en Roma en 1783. Actuó en muchas óperas en Londres entre 1785 y 1787. Se trasladó a Portugal en 1799, allí además de cantar, se desempeñó como empresario de varios cantantes de importancia, entre ellos, la famosa soprano Angélica Catalani. Su voz era de especial ternura y logró hacer llorar a Napoleón Bonaparte, quien le otorgó la Corona de Hierro de Lombardía.

Renombrado cantante y compositor castrato fue también, GIUSEPPE MANFREDINI, hijo del compositor italiano Francesco Manfredini y hermano del también compositor, clavecinista y teórico musical, Vincenzo Manfredini (1737-1799)

Los últimos Castrati famosos fueron GIOVANNI BATTISTA VELLUTI (1780-1861), el cual se retiró en Londres hacia 1829, con su voz en decadencia y una generosa pensión otorgada por los ingleses; y también ALESSANDRO MORESCHI (1858-1922) quien se desempeñó además, como Director de Coros y murió jubilado, en la primera mitad del siglo XX.

 

 

REFERENCIAS:

[1] Charles Avison (1709-1770) An essay on Musical Expression, Londres 1752, p. 3-4.

[2] Franz Haböck, Die Kastraten und ihre Gesangkunst, Leipzig 1927.

[3] J.J.Rousseau, Écrit sur la musique, París, 1838.

 

HISTORIA DE LA MÚSICA (Curso 2)

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